ESCLEROSIS MULTIPLE CON RESILIENCIA

       Después de leer, oír y ver sobre la esclerosis múltiple, siempre hay algo que me sorprende. Es una enfermedad que tiene mucha nebulosa alrededor. Mi último hallazgo es la palabra resiliencia. Según la RAE, resiliencia es la capacidad que tenemos las personas de adaptarse en las adversidades, asimilaras y salir reforzados de las mismas.
       Cada palabra que leo sobre el tema me siento más identificado. Estoy de acuerdo con lo que significa. Hay muchas palabras que aparecen cuando se habla de resiliencia que forman parte de mi actitud activa. Palabras como capacidad, fortaleza, asimilar, adversidad, actitud positiva, realismo, recursos psicológicos, equilibrio emocional, buscar ayuda, tenacidad, aprendizaje, estrategia, superar situaciones traumáticas, estas son algunas estrategias que he aprendido y asumido en mi lucha con la esclerosis múltiple.
       Pero no ha sido ni es fácil. Me ha exigido un esfuerzo emocional inmenso. La resiliencia es una capacidad vital desconocida, infravalorada pero muy útil. Deberíamos de cambiar nuestra perspectiva de nuestra vida. Con el paso de tiempo he llegado a mi propia impresión de que la resiliencia es el reflejo de vida. Te vas a encontrar problemas. Vas a buscar soluciones para seguir adelante. La vida está llena de decisiones y de retos que superar. Y la esclerosis múltiple los multiplica por mucho. Pero, con el tiempo y esfuerzo, sigues adelante.
       Descubrir esta capacidad interna me ha dado más fortaleza y entereza para combatir la enfermedad de esclerosis múltiple. Las complicaciones necesitan tiempo para solucionarse. Y uno debe aprender estrategias para seguir con nuestra vida diaria. Con las secuelas que padezco siempre tengo asimilar, asumir y adaptarme a las situaciones que se presenten, con las herramientas que esta enfermedad me permite mantener.
       El diagnostico de esclerosis múltiple me ha exigido un trabajo emocional extenso, espeso e interminable, ya que mi nueva compañera de viaje no deja de plantearme complicaciones diarias. Con una enfermedad neurodegenerativa se debe tener una actitud de entereza tan cansina como la esclerosis múltiple.
       La aparición de los síntomas me recuerda que la evolución es progresiva y constante. Pero no quiero que la esclerosis múltiple controle mi vida. Soy consciente que me va a requerir que adquiera una capacidad de adaptación de mis capacidades vitales, después de asimilar que esta enfermedad es crónica, imprevisible e incurable. Esto lo convierte en un reto muy difícil de sobrellevar.
       Tengo muy claro que mi vida ha cambiado, y lo que le queda. Estará llena de momentos difíciles, de retos y de complicaciones. Pero yo tengo un enfoque realista de mi día a día. Ahora, pensando en todo lo que he pasado, y viendo la actitud que tengo desde que me diagnosticaron esclerosis múltiple, compruebo que poseo resiliencia. Y eso es muy bueno.
       No es fácil encontrar esta habilidad humana, la resiliencia. No se nace con ella ni se adquiere en un supermercado. Es el resultado de pasar muchas situaciones complicadas o adversas o negativas. Es inevitable padecerlas o sentirlas, pero también está en nuestras manos conseguir herramientas o estrategias para sobrellevar lo que te surja en el día a día y salir reforzado de ello.
       La esclerosis múltiple modifica tus prioridades, reduce tus capacidades vitales, cambia la perspectiva de tu vida diaria, pone a prueba los valores de tu calidad de vida. Pero la resiliencia no se aprende de la noche al día, doy fé de ello. Como se dice muchas veces, no se nace con ella se hace. Pero ser una persona resiliente tiene su beneficio, al menos yo lo siento así.
       Es normal y humano que, en algún momento, te sientas superado por la situación, yo lo he pasado. Mi experiencia me ha demostrado que tú no puedes elegir cuando te va a pasar pero que, con la en tu vida, el bajón te puede pasar de vez en cuando. Eso no se puede controlar, y menos con esta enfermedad.
       Pero te sorprendería lo que te ayudaría socializar. Hablar con otros afectados en un grupo de apoyo o con otras personas puede conseguir que tu vida sea más llevadera. Comprobar que tus preocupaciones o las secuelas que padeces son similares a lo que sufren otras personas, eso humaniza tu realidad.
       La resiliencia describe nuestra capacidad de seguir nuestro camino, sabiendo que hay piedras o socavones que sortear. La calidad de vida no la regala ni se adquiere en una rifa. Sin saberlo, podemos averiguar que poseemos la virtud de sobrellevar los momentos difíciles y salir reforzados de los mismos.
       No tengo problema en asimilar que voy a tener que esforzarme, no va a ser un paseo por el parque. Si que estoy motivado al ver que tengo autoestima, como cualquier afectado. Controlar, asumir, regular, aprender, modificar tus prioridades, gestionar, trabajo emocional, adaptarse, recomenzar, son muchas cosas que conviene hacer. Soy realista y sé que se pueden hacer muchas cosas pero con la pauta que seas capaz de mantener.
       Esta enfermedad se suele diagnosticar en la etapa adulta-joven. Eso nos permite tener la oportunidad de examinar tu vida y comprobar si eres una persona resiliente. No es la solución a mi enfermedad. Pero, después de oírla varias veces, salgo con un significado de la palabra resiliente, que lo considero muy acertado. Resi, de resistencia. Liente , de valiente. Resistencia valiente.

Un buen planteamiento para lo que venga.



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